domingo, 16 de mayo de 2010

La Técnica de Grupos Operativos

Las aplicaciones de los Grupos Operativos son diversas en el ámbito clínico y social. Esta técnica fue desarrollada por Enrique Pichon-Rivière a partir de su experiencia en el trabajo con grupos familiares y tomando en cuenta los aportes de diversos autores como M. Klein, K. Lewin, F. Allen, B. Malinowski, entre otros.
Pichon-Rivière fue un psiquiatra y psicoanalista de origen suizo pero que vivió la mayor parte de su vida en Argentina (1907-1977). Fue uno de los introductores del Psicoanálisis en la Argentina, y uno de los fundadores de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), de la que luego tomó distancia para dedicarse a la construcción de una teoría social que interpreta al individuo como la resultante de su relación con objetos externos e internos. En este marco, fundó la Escuela de Psicología Social
Pichon-Rivière siempre se interesó en la aproximación grupal desde sus inicios y fue elaborando la técnica de Grupos Operativos (GO) a lo largo de su práctica clínica en Argentina desde 1937. Sin embargo, es en 1958 cuando trabaja en Rosario con el desarrollo de grupos pequeños heterogéneos que empieza a tomar forma la idea de Grupos Operativos como grupo “que opera sobre una tarea”. Este operar, se realiza en una espiral dialéctica remitiendo continuamente a una teoría y a una práctica, y que en el GO es la acción del equipo coordinador sobre el grupo y la acción del grupo sobre la tarea (Ávila y García, 1994, p. 546).
Podemos identificar dos grandes clases de Grupos Operativos: el GO terapéutico y el GO social. El primero agrupa a varios participantes que tienen en común alguna característica sobre la que están interesados en trabajar o para la cual necesitan un apoyo específico, por ejemplo: padres de niños con problemas de aprendizaje, padres de adolescentes, elección vocacional, mujeres embarazadas, entre otros. El segundo, tiene como objetivo trabajar con un grupo social que puede ser heterogéneo pero que tienen una meta en común por ejemplo el desarrollo de equipo (team building), la comunicación institucional, entre otros.
Lo que diferencia al Grupo Operativo de un grupo terapéutico es el enfoque en la tarea. El centramiento en la tarea implica dos ventajas que permiten al GO ser aplicado en un rango más amplio de situaciones que el grupo terapéutico de otras orientaciones. La primera ventaja es que la implementación de la técnica de la transferencia se hace siempre en la situación concreta actual, lo que disminuye considerablemente la regresión en comparación con los grupos terapéuticos en general, enfocándose en el presente y en la tarea propuesta. La segunda ventaja es que la tarea como eje central permite una amplitud de terrenos donde se puede implementar el GO.
Los objetivos de la técnica operativa son: conseguir una adaptación a la realidad, posibilitar nuevos roles, adquirir mayor responsabilidad sobre una tarea, perder los roles inadecuados para la situación “aquí y ahora” de la tarea, elaborar las ansiedades despertadas en cada situación de cambio, y obtener mayor productividad en el trabajo conjunto a partir de los sentimientos básicos de pertenencia, cooperación y pertinencia.
Respecto a la aplicación de la Técnica de GO en Orientación Vocacional hay un gran precedente en Morelos que ha constituido el modelo a seguir en diversos países latinoamericanos. El programa de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos se desarrolló entre 1981 y 1986 con ocho mil estudiantes de secundaria que se preparaban para ingresar a la universidad. Se reunían una vez por semana e intercambiaban sus ideas y fantasías acerca de sus propias dificultades para elegir una carrera. El grupo operativo permitió una completa discusión de los aspectos sociales, económicos, psicológicos, políticos, laborales, culturales, educacionales, etc., de la elección vocacional. Asimismo, el GO ayudó a los alumnos a discriminar sus propios deseos de aquellos de su familia, sus aptitudes reales de otras imaginarias. Además ayudó a los estudiantes a mejorar su grado de conciencia sobre sus intereses, habilidades y las posibilidades concretas que su medio socio-económico le podía ofrecer.

Referencias Bibliográficas
Ávila Espada, A. y Poch i Bullich, J. (Comp.). Manual de Técnicas de Psicoterapia.
Mora Larch, F. Grupos Operativos en Orientación Vocacional.
Sanhueza Saavedra, M. Utilización de la Técnica de Grupo Operativo en Orientación Vocacional.

4 comentarios:

  1. El problema de saber qué estudiar radica en que no distinguimos qué es realmente nuestro y qué no, a pesar de que nos llame la atención.
    No sabemos cuál de nuestros anhelos constituye una vocación.
    A veces tenemos claro nuestro anhelo vocacional pero no sabemos desde qué carrera desarrollarlo.

    Todo esto se ha investigado por más de 20 años en mi-carrera.com y nos ha permitido construir el Test Vocacional kpertuss que se compone de 3 etapas:

    Test Autoconocimiento para reconocer las características personales que guardan relación con las profesiones.

    Test Vocación para saber cuál de todos nuestros intereses es nuestra vocación. Lo que determina el Área Vocacional.

    Test Carreras con una clasificación de carreras por Área Vocacional donde es posible evaluarse en cada carrera del Área Vocacional de acuerdo a las características personales.

    http://mi-carrera.com/TestVocacional.html

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  2. Me parece super interesante Patricia. Realmente es importante desarrollar instrumentos más precisos para evaluar la orientación vocacional porque muchas veces las evaluaciones solo se enfocan en las aptitudes y todas las personas tenemos diferentes talentos que nos permiten desarrollarnos en diversas áreas. Esta pluralidad de posibilidades confunde a los estudiantes más que aclararles el panorama.

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  3. Hola, a las comentaristas. Como algo trabaje del asunto del que tratan en su intercambio, quiero hacer enfasis en un aspecto de mi texto, al que quizas no se le presto la suficiente atencion, y aunque extenso, quizas pueda aportar algunas precisiones a su intercambio.
    "El problema del orientador se resuelve así en una batería de test: el test es la respuesta que el técnico brinda a un problema de “des-orientación”; ésta, puede adquirir múltiples formas, si es una des-orientación por problemas de personalidad (identidad) hay un test para el caso; si es problema de aptitudes hay un test para ello, etc.. En pocas palabras, el testo o las pruebas están diseñadas para confirmar el problema y no para reflexionar sobre él, lo que imposibilita una apertura hacia otros elementos que aunque se nieguen, gravitan indefectiblemente tanto en el orientado como en el orientador. Así, el sujeto pasa, el test permanece y aquel es canalizado hacia donde los resultados del test apunten. Pero el test se vuelve entonces en objeto de las proyecciones más diversas: es un instrumento mágico que adivina y dicta el futuro de cada sujeto, ya que su palabra es la palabra de “la ciencia”, el test no falla y si el sujeto no encuentra su vocación en la palabra del test, es el sujeto el que falla ya que no se acomoda (y por tanto incomoda) y es “rebelde” a los cánones de la ciencia.


    El test así, condensa en su esencia una concepción muy particular de lo que es un ser humano; para el test éste es un ser ignorante, ignorante de sí mismo y dependiente, es un objeto, hay una cosificación del sujeto ya que este pertenece a una producción en serie. Como cosa entonces, el sujeto no necesita hablar sino contestar; no necesita externar sus dudas, ansiedades sino acallarlas o negarlas; no necesita saber de su historia, ni de los acontecimientos que lo han traído hasta aquí, a esta situación, sino recortar y amputar todo eso para dedicarse a su personalidad actual, a sus aptitudes e intereses, que son de ese momento, no necesita ser escuchado en sus razones y alegatos, sólo debería callarse y atender a un veredicto que deberá ser “su verdad” encontrada e impuesta por otros. Y el orientador no necesita otra cosa que los resultados de “las pruebas” para indicar con la “sentencia científica”, cuál es la carrera que debe seguir el sujeto.

    De este modo, todo cuestionamiento, toda posibilidad de apertura, de análisis de una problemática humana es clausurada con un sello avalado por “la ciencia” en cuyo lomo queda inscrito: resultados o diagnóstico de la batería de pruebas. Así, un hecho humano se vuelve problema técnico, una cosa de expertos, como en el caso de una enfermedad orgánica es cosa de médicos, no del paciente ya que este no sabe; por tanto nos internamos en el terreno de los técnicos del “saber práctico”. Entre experto y público hay una relación de inclusión/ exclusión, de saber/ no saber, esto lleva inevitablemente a una relación de dependencia, el enfermo está, se pone, se abandona a las manos del médico, a las manos del saber científico, y asimismo ocurre con el sujeto de la orientación, se pone en manos del psicólogo, de sus tests, que ni siquiera fueron diseñados por él, sino transmitidos como conocimiento cierto y verdadero de una vez para siempre.

    El test de este modo, oculta una historia pasada y actual porque es en la des-orientación que la historia se hace presente aquí y ahora como destino incierto, como camino posible, como historia a construir o re-construir, porque esa historia futura dará sentido y significado a la historia anterior, historia que como tal, es historia individual, familiar y social. En este sentido, el problema de la vocación es un problema de múltiples sobredeterminaciones, entre ellas las sociales, y no puede ser reducido a un problema psicológico, individual, pero tampoco puede ser resuelto sin el análisis de lo psicológico."

    Con gusto espero participar de su discusion. Un abrazo.
    Francisco Mora Larch. Guadalupe, Mexico.

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  4. Gracias por tus comentarios Francisco. Acabo de abrir un foro de discusión sobre los tests vocacionales en la pagina de facebook de grupos de orientación vocacional. Arriba está el link para entrar. Nos encantaría que participes.

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