miércoles, 3 de enero de 2018





lunes, 6 de junio de 2016

Aspectos relacionados a la elección de pareja

Tomado de Tutelandia

Es un hecho que las fantasías están a la base de la atracción y elección de pareja. Estas actúan tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Las fantasías compartidas se ven reflejadas en las diferentes creencias y mitos sobre el amor a lo largo de la historia. Algunas ideas que se repiten son que el amor es ciego, que los opuestos se atraen, que tenemos que buscar nuestra media naranja, o en la versión clásica de Platón, que somos seres incompletos que fuimos divididos y que buscamos toda la vida nuestra otra mitad.
Todas estas frases remiten al complejo proceso que se da detrás del enamoramiento. Efectivamente, uno se enamora, a veces, de la persona menos esperada o indicada y sin tomar en cuenta características inadecuadas que saltan a la vista y por ello se dice que el amor es ciego, o hasta sordo y tonto como dice una conocida canción.
La idea de que los opuestos se atraen parece tener relación con la búsqueda de los aspectos complementarios en la otra persona pero como veremos más adelante, reflejan oposición solo en apariencia, ya que como dos pilas, la carga eléctrica se activa cuando entran en juego los dos polos pero del mismo tipo de batería. A pesar de que parezcan opuestos cada uno presenta diferentes tendencias del mismo aspecto. Por ejemplo: pasividad-actividad, dominio-sumisión, independencia-dependencia, etc.
La ultima creencia sobre la media naranja o los seres mitológicos que fueron separados y buscan su otra mitad se orienta a describir las fantasías de completud que compartimos todos. Una base bisexual está presente en todo ser humano. Cada uno de nosotros ha fantaseado alguna vez con poseerlo todo, los atributos femeninos y masculinos. Esto es lo que describe Irene Fast cuando habla de las fantasías sobre-inclusivas que aparecen antes de que el complejo de castración obligue a niños y niñas a aceptar que solo se puede tener parte del todo.
Estas fantasías colectivas son solo algunos aspectos que intervienen en la elección de pareja y que surgen junto a otras características individuales que complejizan todo el asunto. Como vemos, el proceso de elección de pareja no es nada sencillo; aunque a simple vista parezca un flechazo al azar, hay diferentes aspectos psíquicos inconscientes que entran en juego e interactúan para llegar a ello.
Las características psíquicas y el modo en que se resuelven los diferentes conflictos de desarrollo influirán en las relaciones de pareja que se establezcan. Asimismo las primeras relaciones objetales, como las identificaciones con personas significativas en la infancia, determinarán el tipo de vínculos que se establecerán en la adultez.
Cada miembro de la pareja trae consigo fantasías inconscientes, deseos, temores, ansiedades que se encuentran con los aspectos psicológicos del otro. Se puede buscar racionalmente algunas características particulares en el prospecto de pareja pero al final, hay fuerzas de atracción que pasan desapercibidas y no son fáciles de explicar. Se dice coloquialmente que si no sabes por qué te atrae una persona y no puedes negarlo, estás enamorado. Ello se explica por el hecho que las razones determinantes del enamoramiento se dan entre los aspectos inconscientes de cada cual. Son dos inconscientes que se encuentran.
Bobé señala que los motivos profundos de la elección de pareja tienen que ver, en muchas ocasiones, con un sector de la personalidad y no con toda la persona. Cuando se establece una relación de pareja patológica, la elección ha sido determinada por esos aspectos de la personalidad que remiten a conflictos tempranos no resueltos, fijaciones y necesidades afectivas insatisfechas que buscan gratificación a través de la repetición con otra persona. Pero también en el caso de relaciones de pareja saludables, la elección se basa en la búsqueda de satisfacción a través del otro. Winch (en Bobé y Pérez Testor) señala que cada individuo busca a la persona que ofrece posibilidades de suministrarle la máxima gratificación a sus necesidades.
Bobé también describe algunos mecanismos que intervienen en el enamoramiento como la idealización, la identificación proyectiva y la colusión. El yo ideal se trasfiere a la pareja y esta se ve como la perfección personificada. El enamoramiento ofrece entonces, la posibilidad de alcanzar el ideal buscado.
La identificación proyectiva también juega un rol importante mediante el cual los aspectos propios, especialmente los más complejos que necesitan ser elaborados, pueden manejarse si se proyectan en el otro. La pareja, así, expresa lo que uno mismo no puede o no se atreve.
Por supuesto, estos mecanismos encuentran su contraparte en los del compañero que entra en el juego con sus propias características que parecen ser las piezas complementarias. Se establece entonces un juego interactivo, una colusión, en la que ambos obtienen gratificación en algún aspecto importante pero por supuesto, no en otros, así que no se trata de un ensamble completo ni perfecto como un rompecabezas, sino más bien como un acomodamiento de dos placas tectónicas que enganchan pero que eventualmente presentarán reacomodos, suaves o bruscos. En este sentido, Willi señala que la elección colusiva de la pareja no se da inmediatamente sino que refleja un proceso de acoplamiento que puede producir ciertos cambios en las características latentes y manifiestas de la personalidad que aseguran el enganche. Aquí las necesidades y conflictos latentes de cada uno que encuentran eco en el otro fortalecen el vínculo; y si estos aspectos inconscientes se ven reforzados por otros más conscientes (como los intereses comunes, normas y filosofía de vida compartidas) y características socio-culturales deseadas en un compañero, la pareja tendrá más posibilidades de asentarse.



Referencias Bibliográficas
Bobé, A. Mecanismos inconscientes en la elección de pareja. En: Conflictos de pareja. Diagnóstico y tratamiento.
Bobé, A. y Pérez Testor, C. Antecedentes del estudio de los conflictos matrimoniales. En: Conflictos de pareja. Diagnóstico y tratamiento.
Fast, I. Developments in Gender Identity. The Original Matrix. En International
Review of Psycho-Analysis, 5, 265-273.
Teruel, G. Fundamentos teóricos. En: Diagnóstico y tratamiento de la pareja en conflicto.

Willi, J. Elección de consorte y dinámica compensadora de la colusión. En: La pareja humana: relación y Conflicto.

martes, 5 de mayo de 2015

Regalos para mamá

Este domingo es el día de la madre y en cada hogar ya se empiezan a hacer todos los preparativos para festejarlo. Las ofertas de las tiendas por departamentos, electrodomésticos, telefonía y hasta supermercados ofrecen diversas ideas y combos para homenajear a la madre en su día.
Lo que sorprende es que aún hoy en día, en el siglo XXI, se sigan promocionando, sobretodo, artículos para el hogar. Ir al supermercado y ver una góndola a la entrada con hervidores, licuadoras, hornos y demás aparatos para la cocina, parece una escena salida de 1950, cuando las mujeres ni siquiera tenían derecho al voto electoral y estaban recluidas solo en el ámbito doméstico.
Felizmente si uno se pone a buscar un poco más, se encuentran cremas, perfumes y flores. Algo es algo. Por lo menos es un regalo para ella y no para atender a otros. Pero ¿por qué se sigue cayendo en los estereotipos clásicos aún?, ¿Acaso las tiendas no se han enterado del tipo de mujeres madres de hoy en día?, ¿Las madres solo se dedican a la belleza y la cocina?
Las mamás de hoy son más independientes, no están ya exclusivamente en sus casas; y eso no solo incluye a las jóvenes, las mayores también salen con amigas, van a tiendas, buscan cosas para ellas. No quieren una lavadora, quieren la ropa de moda, no esperan una cocina, esperan una computadora para estar comunicadas y participar en las redes sociales. No anhelan una plancha para la ropa, anhelan una para alisarse el cabello. No desean un combo de arrocera y licuadora, quieren el último modelo de celular.
Hay que “deselectrodomesticar” el día de la madre como dice una amiga. Pregúnteles a sus mamás ¿qué necesitan, qué le gusta, qué quisieran tener? Seguramente se sorprenderán de sus respuestas. Pero sin necesidad de preguntas directas, si las observan y pasan el tiempo suficiente con ellas, se darán cuenta de cuáles son sus intereses, qué les apasiona y cómo les gusta pasar el tiempo libre. Tal vez el mejor regalo sea salir de paseo fuera de Lima, o un libro de su autor favorito. Tal vez estaría feliz yendo al gimnasio, hacer un curso de inglés o aprender más de computación.
Las posibilidades de regalos son infinitas porque cada mamá, es una persona única con sueños, intereses y metas, más allá de su rol de madre que cuida del hogar.
Aprovechemos este día de la madre para conocer un poco más a esa mujer que nos dio la vida, no solo para hacerle un regalo que de verdad disfrute y aprecie, sino también para acercarnos más a su esencia y lograr un vínculo más estrecho con ella.

Feliz día a todas las madres.

lunes, 28 de julio de 2014

Cuentos del baúl

Había olvidado completamente los cuentos que hacía cuando tenía trece años. Las clases de literatura del colegio nos inspiraban a escribir nuestras propias historias. Recuerdo que Jorge Eslava, nuestro profesor en esa época, nos introdujo en el relato corto con el famoso cuento del dinosaurio. 

Hace un par de días encontré un cuaderno de esa época en una vieja caja. Poco pulidos pero llenos de entusiasmo, aquí van tres intentos de cuento de 1986.



El sueño*

Me faltaba poco para llegar a la cima. Subía y subía pero no llegaba. Paré un rato, estaba mareada. Perdí el equilibrio y caí. Yo sentía que caía, caía y caía pero no llegaba al suelo. Era una sensación horrible, parecía que el cuerpo se me quedaba arriba. Cuando ya estaba a pocos metros del suelo grité, grité con toda mi fuerza; de pronto, desperté con un grito y me encontré en mi cama. El reloj daban las dos y media de la madrugada, ahora esperaba dormir tranquila. 

------------------------

Metamorfosis


Estaba subiendo un árbol que era muy grande. Me demoré semanas en poder subir pero subía tan lento que parecía que me arrastraba. Cuando llegué a la copa del árbol me enredé en un hilo blanco que me cubrió. Pasé enredado varias semanas hasta que el hilo se puso más suave y lo rompí. Empecé a mover mis brazos y me fui volando. 

-----------------------



Retrato*


Llegué a mi casa más cansada que nunca. Introduje la llave, abrí la puerta suavemente. Con lo que primero me topé fue con un cuadro muy extraño, nunca lo había visto. Era el retrato de un viejo con una vestimenta del siglo pasado. Tenía en la cara una expresión de maldad que me causaba miedo. Traté de olvidarme y me fui a dormir. Al día siguiente al despertarme me lo encontré colgado frente a mi cama. Esta vez era otro señor y con una sonrisa irónica. Me fui, regresé en la tarde, el cuadro tenía de nuevo una cara de maldad pero esta vez era una señora. Lo tomé con miedo, subí las escaleras hasta el desván y lo tiré ahí. Cerré la puerta con llave y candado. Me fui a dormir pero no podía hacerlo. Me sentía encerrada. Subí al desván muy despacio, abrí el candado. Apenas entré se cerró la puerta. traté de abrirla y no pude. Me resigné. Ahora estaba sentada frente a mi retrato que me sonreía.

-----------------------
* título posterior