domingo, 11 de septiembre de 2011

Juntos, pero no revueltos

A propósito de la columna anterior sobre el matrimonio, algunas personas pidieron que se tocara el tema de una nueva modalidad de pareja que parece estar ganando adeptos en otros países: vivir juntos pero separados (Living Apart Together, en inglés). Ello significa tener una relación estable en la que hay compromiso, afecto, respeto, se comparten las vivencias y dificultades, pero cada uno vive en su casa. ¿Es eso viable? Tal vez para algunos sea la solución ideal, ya que la relación no se desgasta por problemas cotidianos y dificultades de la convivencia. Esta modalidad parece ser más popular entre las parejas que han estado casadas y se acostumbraron a vivir independientemente o las que ya tienen hijos y prefieren no cambiar la dinámica familiar establecida luego de la separación. Pero ¿qué se pierde cuando no hay convivencia? Algunas personas pueden señalar que el compromiso no será el mismo si cada uno vive en su casa. Ello puede ser cierto en algunos casos, pero no en todos. Igualmente puede haber mayor compromiso entre los casados en relación a los convivientes, pero también podría darse el caso contrario. Probablemente no hay una opción única que sea válida para todos los casos. Lo que sí es crucial para el éxito de una relación es el grado de compromiso que se establece como pareja y ello no depende necesariamente de ubicación o papeles firmados.
(*)Adhara Ampuero es psicóloga clínica con maestría en psicoanalisis.
http://elcomercio.pe/impresa/notas/juntos-no-revueltos_2/20110911/1289115

1 comentario:

  1. Y es lo que se denomina en Argentina como "cama fuera".... me parece que puede funcionar para algunas personas sobretodo en esta época de vida con gran agilidad.. pero hay que vivirlo con gran capacidad de madurez y decisión.

    ResponderEliminar