jueves, 17 de mayo de 2012

Adaptarse a un nuevo entorno


Mudarse a otro país, ya sea para trabajar, estudiar o por otros motivos, es una experiencia compleja. Por un lado, implica la emoción de conocer un nuevo lugar, hacer nuevos amigos, aprender de una cultura diferente, entre otras cosas; pero también requiere de un proceso de adaptación a diferentes situaciones y características del nuevo lugar.
Esta adaptación implicará varios aspectos: ajustarse psicológicamente al nuevo entorno, el aprendizaje cultural y las conductas sociales adecuadas. Por ejemplo, puede ser necesario aprender un nuevo idioma pero incluso cuando sea el mismo, cada país tiene sus propios usos del lenguaje, que deberán incorporarse. También será necesario adaptarse a nuevas costumbres, a otro tipo de clima y hasta diferentes códigos para relacionarse con las personas.

La mayoría de autores coincide en señalar que las personas que migran pasan por una serie de fases hasta lograr ajustarse a la nueva sociedad. La primera fase es la de expectación que se relaciona con la emoción y euforia por conocer un lugar nuevo, la motivación por aprender y conocer y la idealización inicial del lugar, en muchos casos. Luego sobreviene la fase de desencanto y ansiedad, en la que se empieza a sentir la falta de las personas que se dejaron en el lugar de origen. La tristeza y la sensación de aislamiento caracterizan esta fase. También pueden presentarse algunos malestares físicos y problemas de rendimiento laboral o académico.
Se describen dos procesos psicológicos por los que pasan las personas relacionados al cambio de residencia: el choque cultural y el duelo migratorio. El choque cultural describe la ansiedad producida al llegar a una cultura diferente a la originaria. Se caracteriza por no saber cómo comportarse en el nuevo entorno, ya que no se conocen las reglas implícitas y las convenciones sociales del nuevo lugar.
El duelo migratorio por otro lado, es un proceso natural relacionado a las pérdidas que implican el cambio de país. Este será vivido diferente por cada persona y su resolución adecuada estará relacionada con los recursos personales, las condiciones de vida y el soporte emocional con el que se cuente. Sin embargo, la mayoría de personas logra resolver el duelo y pasar a la última fase de adaptación y confianza al nuevo entorno. En esta, la sensación de comodidad y pertenencia a la nueva cultura, se logra finalmente.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario