Las personas que acuden a
una terapia psicológica por primera vez usualmente esperan encontrar a alguien
que les dé respuestas concretas a sus dudas y que les señale el camino a
seguir. “Yo quiero que me diga qué debo hacer en esta situación”, ¿cómo
resuelvo este problema?, ¿qué haría usted? son algunas frases comunes. Es
probable que crean que lo más adecuado es que alguien tome las decisiones
difíciles por ellos. No obstante, el sentido de la terapia no es el brindar las
respuestas como si se tratara de un examen de conocimientos. Ello no ayuda a la
persona y puede incrementar la inseguridad en ella misma y en las decisiones
que tome. Si el terapeuta es demasiado directivo en sus intervenciones y le dice
al paciente lo que debe hacer en cada situación, podría favorecer que se
establezca una relación de dependencia hacia este y tenderá a depositar en el
especialista toda la confianza y responsabilidad por sus decisiones en lugar de
fortalecer su propia seguridad y confianza. Por ello, el objetivo de una
terapia psicológica debe ser acompañar al paciente a encontrar sus propias
respuestas, ayudarlo a ver aspectos de sí mismo que no son conscientes y brindarle
otra perspectiva sobre una situación, otros ángulos no descubiertos aún.
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sábado, 15 de junio de 2013
El sentido de la psicoterapia
Las personas que acuden a
una terapia psicológica por primera vez usualmente esperan encontrar a alguien
que les dé respuestas concretas a sus dudas y que les señale el camino a
seguir. “Yo quiero que me diga qué debo hacer en esta situación”, ¿cómo
resuelvo este problema?, ¿qué haría usted? son algunas frases comunes. Es
probable que crean que lo más adecuado es que alguien tome las decisiones
difíciles por ellos. No obstante, el sentido de la terapia no es el brindar las
respuestas como si se tratara de un examen de conocimientos. Ello no ayuda a la
persona y puede incrementar la inseguridad en ella misma y en las decisiones
que tome. Si el terapeuta es demasiado directivo en sus intervenciones y le dice
al paciente lo que debe hacer en cada situación, podría favorecer que se
establezca una relación de dependencia hacia este y tenderá a depositar en el
especialista toda la confianza y responsabilidad por sus decisiones en lugar de
fortalecer su propia seguridad y confianza. Por ello, el objetivo de una
terapia psicológica debe ser acompañar al paciente a encontrar sus propias
respuestas, ayudarlo a ver aspectos de sí mismo que no son conscientes y brindarle
otra perspectiva sobre una situación, otros ángulos no descubiertos aún. domingo, 13 de mayo de 2012
Mundo celular
Se suele decir con
preocupación que los adolescentes no se despegan de sus celulares y son
dependientes de estos. Sin embargo, todas las personas lo son en esta época, en
menor o mayor medida. Desde que se introdujo el uso de celulares, se han notado
algunas diferencias en los usuarios. Algunas personas se resistieron a
utilizarlos por largo tiempo, ya que no se acostumbraban a la idea de estar
ubicables permanentemente, especialmente para el trabajo. Otras, se adaptaron
rápidamente a la nueva tecnología y siempre tienen los modelos más recientes. Un
último grupo, conformado especialmente por personas mayores, siguen sin
entender cómo funcionan y se olvidan de llevarlos con ellos a menudo. El caso
de los adolescentes es diferente, estos han nacido en la época de la telefonía
celular. Los celulares han formado parte cotidiana de sus vidas desde siempre. Incluso
jugaron con teléfonos celulares de plástico desde los primeros meses de vida y
no con los telefonitos tradicionales. Si a ello le sumamos que la adolescencia
es la etapa en la que el contacto social se vuelve parte primordial de sus
vidas, no resulta extraño que sean ellos los que utilizan las herramientas de
comunicación móvil con más frecuencia. Ello no tiene por qué ser un elemento
negativo, siempre y cuando no interfiera con otros aspectos de sus vidas.
domingo, 29 de abril de 2012
Adicción y Juventud
La adicción es un problema
de salud pública y los jóvenes son particularmente propensos a caer en esta
conducta por ciertas características particulares de esta etapa. De acuerdo a
la OMS, el uso de sustancias se inicia cada vez más temprano entre los jóvenes,
lo que puede llevar a un abuso y dependencia de estas sustancias. La
curiosidad, la búsqueda de sensaciones y la presión de los amigos, generalmente,
empujan al adolescente a probar alguna sustancia e iniciar el abuso. Algunos
factores personales y familiares además, pueden incrementar la conducta de
consumo. Entre ellos, la baja autoestima, el pobre control de impulsos y la
poca tolerancia a la frustración, podrían desencadenar que se establezca un
consumo regular, ya que los efectos de las drogas proveen un “alivio”
momentáneo de los problemas. Por otro lado, la falta de soporte familiar y una
comunicación deficiente con los padres pueden agravar el abuso de drogas. Muchos
jóvenes no se plantean el riesgo a largo plazo que puede traer la conducta de
experimentación con drogas. Un estudio de CEDRO señala que el 36% de jóvenes
universitarios no percibe ninguna posibilidad de daño en el uso de estas. Este
dato debe ser tomado cuidadosamente en cuenta por los padres para prevenir el
consumo de drogas en sus hijos.
*Publicado el domingo 29 de abril de 2012 en el suplemento Mi Hogar de El Comercio.
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