Mostrando entradas con la etiqueta drogas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta drogas. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de agosto de 2013

Reus y fiestas: la vida social adolescente

Durante la adolescencia los chicos y las chicas empiezan a interesarse más por las reuniones sociales y las fiestas con los amigos. No es extraño que organicen eventos con sus compañeros de secundaria u otros amigos durante los fines de semana o asistan a los lugares en los que se juntan sus coetáneos.
Pasar el tiempo con el grupo de pares se vuelve indispensable para los jóvenes, ya que este les brinda la posibilidad de identificarse con otros que pasan por los mismos cambios que están experimentando. Los amigos se vuelven el principal punto de soporte emocional para ellos. Con estos descubren el mundo, viven experiencias nuevas y se enfrentan a los problemas que se les presentan. Ello tiene un aspecto positivo, ya que el grupo regula el comportamiento de cada adolescente, en diversos aspectos, mediante la presión grupal. No obstante, esta misma presión ejercida por los compañeros puede llevarlos a incentivar algunas conductas de riesgo como iniciar el consumo de alcohol y otras sustancias.
¿Cómo evitar que ocurra esto en las reuniones o fiestas?
Prevenir es la mejor opción y se debe empezar desde la pubertad. No hay que olvidar que la edad de inicio del consumo de alcohol es cada vez más temprana.
Los padres deben estar alertas y observar el comportamiento de sus hijos, así como la interacción con los compañeros. Las reuniones que sus hijos realicen en casa pueden ser una buena oportunidad para esto. Es importante estar presentes para asegurarse que las cosas no se salgan de control. Si la fiesta es en casa de algún compañero procure hablar con los padres de este para cerciorarse que habrá algún adulto presente y que no se les brinde licor.
Cuando los eventos son en lugares públicos evalúe si sus hijos son lo suficientemente maduros y responsables para asistir. Averigüe la edad de los demás concurrentes. Es probable que vendan licor si es un lugar para todo público y no siempre se respeta la ley que prohíbe la venta a menores.

Si bien no es posible evitar que consuman bebidas alcohólicas en algún momento de sus vidas, la idea es postergar lo más posible el inicio del consumo. Converse de esto con ellos. Hábleles sobre los riesgos y las consecuencias de consumir licor u otras drogas para su crecimiento y desarrollo. Enséñeles a mantener una actitud asertiva para no sucumbir a la presión grupal. Muéstreles con el ejemplo que el alcohol no es indispensable para divertirse y que puede llevarlos a situaciones vergonzosas, a tomar malas decisiones y hacer cosas de las que luego podrían arrepentirse.

viernes, 25 de mayo de 2012

Prevenir el consumo de drogas


El tema de las drogas es complejo. Involucra diversos aspectos, varios de los cuales deben ser abordados desde el Estado por ser un tema de salud pública. Sin embargo, la prevención no solo debe ser tarea de programas institucionales, es necesario realizarla también desde ámbitos más cercanos como el colegio o la familia.
Cuando se habla de prevención, no solamente se hace referencia a las acciones que permiten evitar que se presente el problema. Ese aspecto es únicamente la prevención primaria. La prevención secundaria hace referencia a tratar el problema apenas se detecta, para disminuir las posibles complicaciones; y la prevención terciaria, se ocupa de las acciones encaminadas a rehabilitar a las personas que ya padecen la condición. En este caso, el abuso de drogas.


Lo ideal por supuesto, es evitar que aparezca el problema. Es decir, actuar antes que el consumo de drogas se establezca como patrón de conducta habitual (prevención primaria). Para ello, la familia es un agente importantísimo. Las investigaciones realizadas por CEDRO señalan que el consumo de drogas se inicia cada vez a más temprana edad. Los estudios epidemiológicos señalan que se da alrededor de los 12 años, incluso antes para sustancias legales.
Por ello, se deben tomar las precauciones necesarias desde el hogar para evitar que los adolescentes consuman drogas. La adolescencia es una etapa vulnerable en este tema por las características relacionadas a los cambios psicológicos y sociales. Los jóvenes buscan independencia, autonomía y están enfocados a descubrir su identidad, su lugar en el mundo; y muchas veces esa búsqueda los lleva a experimentar diferentes cosas, algunas de ellas riesgosas como es el caso de las drogas.
¿De qué manera se puede evitar que los hijos se involucren en el consumo de sustancias? La prevención del abuso de drogas y de muchas otras dificultades se centra en fortalecer un buen vínculo afectivo y de confianza con los hijos. Esto, por supuesto no se logra de un día para otro ni debe iniciarse en la adolescencia sino desde el nacimiento. En la adolescencia, se debe encontrar un equilibrio. Se debe dar libertad pero sin dejar de guiarlos, confiar en ellos pero estar atento a cualquier cambio de conducta, mejorar la comunicación y mostrarse abiertos y no mostrarse censuradores para que puedan expresar sus dudas y preocupaciones. Además es necesario fortalecer su autoestima y la seguridad en ellos mismos, para que puedan resolver los problemas que enfrenten asertivamente y sean capaces de decir No en el momento adecuado.

domingo, 29 de abril de 2012

Adicción y Juventud


La adicción es un problema de salud pública y los jóvenes son particularmente propensos a caer en esta conducta por ciertas características particulares de esta etapa. De acuerdo a la OMS, el uso de sustancias se inicia cada vez más temprano entre los jóvenes, lo que puede llevar a un abuso y dependencia de estas sustancias. La curiosidad, la búsqueda de sensaciones y la presión de los amigos, generalmente, empujan al adolescente a probar alguna sustancia e iniciar el abuso. Algunos factores personales y familiares además, pueden incrementar la conducta de consumo. Entre ellos, la baja autoestima, el pobre control de impulsos y la poca tolerancia a la frustración, podrían desencadenar que se establezca un consumo regular, ya que los efectos de las drogas proveen un “alivio” momentáneo de los problemas. Por otro lado, la falta de soporte familiar y una comunicación deficiente con los padres pueden agravar el abuso de drogas. Muchos jóvenes no se plantean el riesgo a largo plazo que puede traer la conducta de experimentación con drogas. Un estudio de CEDRO señala que el 36% de jóvenes universitarios no percibe ninguna posibilidad de daño en el uso de estas. Este dato debe ser tomado cuidadosamente en cuenta por los padres para prevenir el consumo de drogas en sus hijos. 

*Publicado el domingo 29 de abril de 2012 en el suplemento Mi Hogar de El Comercio.