Mostrando entradas con la etiqueta salud mental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salud mental. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de abril de 2013

Salud Mental en el Perú


La salud mental es, de acuerdo a la OMS, “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.  Un buen sistema de salud pública debe enfocarse no solo en el tratamiento y rehabilitación de las enfermedades, sino también en la prevención de la salud mental a través de programas específicos que beneficien a la población en general y a grupos vulnerables.

Para ello se necesita no solo destinar un porcentaje mayor del presupuesto en salud, sino también sensibilizar a la población sobre la importancia de la salud mental dentro de la salud integral. Aún existen diversos estigmas relacionados a los tratamientos psiquiátricos y psicológicos que dificultan que las personas accedan a una atención adecuada.
El informe sobre la Situación de la Salud Mental en el Perú realizado por Saavedra (2012) en el Hospital Honorio Delgado - Hideyo Noguchi señala que hay mucho por hacer en este tema. Algunos datos importantes que recoge este informe son:
La depresión y los problemas de ansiedad son los problemas que muestran índices más altos en las diferentes regiones del Perú. Le sigue la dependencia al alcohol que ocupa el primer lugar en varios departamentos del interior del país. Además se consigna que más de un tercio de personas en edad adulta ha padecido algún trastorno psiquiátrico alguna vez en su vida. 
No obstante, el acceso a la salud mental sigue siendo muy bajo. De acuerdo a los estudios, en promedio, solo la cuarta parte de las personas que percibieron problemas de salud mental en los últimos seis meses recibió atención, porcentaje que disminuye hasta 13% en algunas provincias.
El estudio también recalca que la pobreza es un factor que se asocia a una peor salud mental. En Lima solo hay tres hospitales psiquiátricos que centralizan todos los casos y estos no cuentan con los recursos suficientes. Además aún existe un significativo prejuicio en torno al tratamiento de problemas psiquiátricos o psicológicos. La mayoría de personas, de acuerdo al informe, no acude a centros especializados en salud mental, sino a hospitales generales.
Si bien es cierto que cada vez hay más personas que han dejado de lado la  estigmatización y busca ayuda psicológica,  estos aún se restringen a un pequeño grupo que puede invertir en un tratamiento privado. El gran porcentaje de personas no tiene los recursos económicos para acceder a servicios particulares. A la gran mayoría de personas no le queda más remedio que relegar el bienestar emocional a segundo plano porque deben ocuparse de sobrevivir primero. 

domingo, 22 de abril de 2012

Ansiedad


La ansiedad es una respuesta emocional natural que se dispara cuando la persona percibe o interpreta una situación como amenazante o peligrosa. Es un sistema de alerta que tiene como función advertir y activar al organismo frente al riesgo y prepararlo para luchar, huir, evitar una situación temida o buscar apoyo. Se presentan diversos síntomas físicos como temblor, taquicardia, respiración agitada; todo ello sirve para preparar al cuerpo para la acción. Esto es imprescindible para la supervivencia. Sin embargo, en la mayoría de casos no estamos frente a un peligro inminente, sino frente a eventos estresantes (problemas familiares o laborales, por ejemplo) que impulsan igualmente las señales de alerta de nuestro cuerpo. Otras veces la ansiedad se dispara frente a peligros que pueden originarse dentro de la persona y no fuera de ella. En estos casos la respuesta de ansiedad es un síntoma de un conflicto psicológico que se interpreta como amenazante para la persona. Los impulsos o pensamientos inaceptables amenazan con irrumpir sin control y la persona experimenta ansiedad. Cuando se sobrepasan determinados límites, la ansiedad se convierte en un problema de salud y se puede configurar un trastorno de ansiedad. Las fobias, el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de estrés post traumático son algunos tipos de  este trastorno.

domingo, 16 de octubre de 2011

Salud mental

Esta semana se celebró el día mundial de la salud mental con el lema: “invirtamos en la salud mental”. Y es que muchas veces nos ocupamos del bienestar físico y dejamos de lado el bienestar mental. En el Perú además, es casi un lujo poder incluir en el presupuesto familiar la inversión en salud mental. Paradójicamente si no nos sentimos bien psicológicamente, se afectan otras áreas de nuestra vida: el trabajo, las relaciones familiares, las de pareja, nuestra satisfacción personal, y hasta nuestro cuerpo, si tomamos en cuenta que muchas enfermedades físicas tienen orígenes psicológicos. Pero, ¿qué es salud mental? La definición de ésta dependerá del contexto socio cultural y el momento histórico en el que se vive. Lo que se considera hoy saludable en términos psicológicos, difiere mucho de lo que se pensaba en otros momentos de la historia y en otras culturas. Es difícil establecer un criterio delimitador claro entre salud y enfermedad. Los especialistas señalan que es mejor entender la salud mental como un continuo y no solamente como la ausencia de enfermedad. Sin embargo, hay ciertas pautas que podemos tomar como referencia: equilibrio emocional, adaptación a las convenciones sociales y al entorno, satisfacción personal. Una definición sencilla que puede brindarnos una guía inicial es la de Freud: la capacidad de reír, amar y trabajar. Es decir, una persona que logra disfrutar de las experiencias cotidianas, entablar vínculos profundos y producir laboralmente, es una persona saludable en términos psicológicos.