lunes, 16 de mayo de 2011

Háblele sobre el embarazo

PUNTO DE VISTA

Por: Adhara Ampuero Sala - Psicóloga clínica
Lunes 16 de Mayo del 2011

La noticia de la llegada de un hermanito o hermanita será tomada de manera diferente por cada niño. Su reacción dependerá, por ejemplo, de la edad del pequeño, de si esperaba un hermanito y ya lo había pedido a sus padres, de si era hijo único hasta ese momento, entre otros factores.
Tal vez la recomendación general para hablar con su hijo de la llegada del hermanito sería hablar del embarazo en términos sencillos, pero claros. Los niños saben que pasa algo aunque no se los digan y el ocultarlo podría crearle fantasías negativas sobre ello. Háblele del tema y observe sus reacciones para tranquilizarlo si es necesario. Dele tiempo y conteste sus preguntas con naturalidad.

domingo, 15 de mayo de 2011

Las defensas del yo

Cuando nos sentimos amenazados nos defendemos. En la naturaleza algunos de estos mecanismos son sorprendentes, como el caso del pez globo que se llena de agua e infla su cuerpo a tal punto que es imposible devorarlo. Las personas en ocasiones también muestran un exterior duro, inflado, espinoso e intragable, como el pez globo para evitar que otros se acerquen y les hagan daño. Cada persona aplicará estrategias diferentes, lo que estará en relación con las experiencias de vida que ha tenido y la etapa en la cual ocurrieron. Las operaciones psicológicas para defenderse de las amenazas externas o internas son los mecanismos de defensa del Yo y  tienen el objetivo de proteger a la persona de una excesiva intensidad emocional, disminuyendo su tensión interna. Estos nos permiten mantener el balance psicológico, son diversos, actúan inconscientemente y son utilizados tanto por las personas normales como por las que presentan alguna patología. La diferencia radica, en que en el caso de los últimos, su uso es excesivo y rígido, y por lo general, no es suficiente para lograr un equilibrio psicológico. Vale la pena analizar ¿Cómo estamos reaccionando ante las tensiones diarias, cómo estamos relacionándonos con las personas a nuestro alrededor, estamos satisfechos y en equilibrio emocional con nuestra vida?
*Publicado en el segmento Mi Hogar de El Comercio el domingo 15 de mayo de 2011.

domingo, 8 de mayo de 2011

Palabras y juego: dos vías

Cuando tenemos problemas generalmente intentamos solucionarlos hablándolos con alguien cercano, pidiendo consejo o buscando un espacio terapéutico que nos permita expresar nuestras preocupaciones, temores, angustias. La expresión verbal es la vía principal por la que los adultos logran entender y resolver sus dificultades, pero los niños generalmente expresan su malestar de otras maneras, que a veces pasamos por alto, como es el caso del juego. El juego es parte imprescindible de la vida del niño. Es a través del juego que conocen el mundo y aprenden nuevas habilidades. También les permite recrear situaciones cotidianas o imposibles, desarrollar su imaginación y capacidad para simbolizar. Mediante la representación y personificación los niños elaboran aquellas situaciones difíciles que pueden enfrentar como la separación de los padres, los temores o las enfermedades. Por ello es vital brindarles el espacio para jugar, para crear personajes que puedan vivir lo que ellos están sintiendo o experimentando. Es a través de la fantasía del juego que los niños pueden resolver las dificultades, pueden ensayar una y otra vez diferentes soluciones a una determinada situación. Un niño que es capaz de jugar es un niño sano, y si logra expresar en su juego todo aquello que está viviendo en la realidad, está trabajando en su recuperación emocional.

*Publicado el domingo 08 de mayo de 2011 en el sumplemento Mi Hogar de El Comercio.

domingo, 1 de mayo de 2011

Alguien tiene que ceder

Cuando alguien está soltero tiene una mirada particular de las relaciones de pareja. Generalmente, desde fuera es posible apreciar algunas características y detalles de las parejas con cierta perspectiva y distancia. Se puede, por ejemplo, observar todo lo que implica mantener una relación: las cosas buenas y las cosas malas, el nivel de compromiso de cada uno de los miembros de la pareja, así como el grado de compatibilidad que existe entre ellos y muchos otros detalles. A menudo, el que está soltero oscila entre el “ayyy, yo también quiero estar con alguien” y el “uffff, yo no aguantaría eso”. Una oscilación similar es la que deben enfrentar las parejas cotidianamente, porque la verdad es que estar en pareja no es nada fácil. Implica una negociación permanente, un delicado equilibrio entre ceder e imponerse. Cuando uno está involucrado en una relación, se cede y se espera que el otro ceda también en retribución. Cuando esto se alterna entre los miembros de la pareja, las cosas se mantienen balanceadas en la relación. Sin embargo, cuando solamente es una persona la que cede, esta puede frustrarse y desanimarse, lo que podría llevar a desgastar el vínculo, a perder el equilibrio entre el dar y recibir. Por eso, si está en pareja es importante preguntarse: ¿cuánto estoy cediendo yo en la relación y cuánto lo está haciendo mi pareja? Si la respuesta es: solo lo hace él/ella o solo lo hago yo, tal vez es hora de calibrar la balanza.

*Publicado en el suplemento Mi Hogar de El Comercio, Domingo 01 de mayo de 2011.

domingo, 24 de abril de 2011

Empatía

Diariamente observamos demostraciones de la escasa preocupación por el prójimo y sus necesidades, junto a otras que reflejan interés por los demás. ¿Cómo surge la preocupación por otra persona? De acuerdo a Winnicott la preocupación por otro es un aspecto importante de la vida social. Surge en la relación temprana entre el bebé y su madre, y depende de un ambiente suficientemente bueno que permita construir un vínculo de confianza en el que el niño pueda experimentar el mundo como bueno y confiable para aprender a preocuparse por otros. Ahora, preocuparse de alguien cercano, con el que nos identificamos es relativamente fácil de entender, pero cómo preocuparnos por las personas que sentimos lejanas, diferentes, y en algunos casos, hasta amenazantes. Max-Neef señala que “cuando perteneces entiendes”. Es decir, si nos sentimos parte del mundo de los otros, de la situación que vive el resto, podemos sentir empatía con ellos, percibir sus necesidades y buscar maneras de cubrirlas. Entonces ¿cómo desarrollar la capacidad de preocuparnos, de buscar el bienestar común? El trabajo debe empezar en la familia y luego tendría que enfocarse en intentar sentir nuestra sociedad como una colectividad de individuos con los mismos derechos, las mismas necesidades que deben ser satisfechas y la legítima búsqueda de oportunidades equitativas.

domingo, 17 de abril de 2011

Amor y estudios

Generalmente escuchamos a los padres decir que sus hijos no deben tener enamorado (a) porque descuidarían sus estudios. La creencia extendida es que el amor y los estudios no son compatibles, ya que mantener una relación amorosa favorece que las personas pierdan el tiempo, se distraigan y dejen de lado lo que debería ser su prioridad. No obstante, desde esa misma lógica tampoco podrían mantener una relación amorosa los adultos que estén haciendo una maestría o postulando a un puesto más alto en el trabajo. No necesariamente uno debe optar por uno u otro, lo adecuado es balancear el tiempo que se le da a cada aspecto. Entonces ¿Qué puede estar detrás de esta creencia? Una posible explicación es que tras esa oposición sobre las relaciones amorosas de los hijos se esconda el temor a que interrumpan sus estudios por un embarazo no deseado pero ello no se dice directamente. Lo paradójico es que el miedo a hablar del tema, tal vez para no conjurarlo, hace que se prohíba de raíz cualquier relación, lo que a la larga puede traer más dificultades, ya que resulta más atractivo lo prohibido, y sin información, guía ni prevención, podría ocurrir justamente lo que los padres temen.

miércoles, 13 de abril de 2011

No imponga ideas

Hablar de política siempre es complicado y puede llevar a desacuerdos o peleas dentro de la familia.
Sin embargo, es importante hablar de esta para que sus hijos aprendan a formar su propio criterio como ciudadanos. Para ello promueva el diálogo y la evaluación de las diferentes propuestas. No imponga ideas ni preferencias para que ellos puedan hacer su propia elección. Explíqueles que todas las opiniones son válidas y merecen respeto.
Dígales por qué prefiere a su candidato y cuáles considera que son las características que creen que debería tener un buen gobernante. Escuche la opinión de ellos y, lo más importante, cuídese de no fomentar la intolerancia y la discriminación de otros puntos de vista.

http://elcomercio.pe/impresa/edicion/2011-04-13/ecme130411a09/02